Programación Neuro Lingüística. Cuando los viejos preceptos, dichos y refranes juegan en contra nuestra

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Estuve leyendo “El Zahir” de Paulo Cohelo, una novela que trata acerca de la propia búsqueda personal. En la página 239 el personaje central hace mención a unas normas de vida -dentro del mundo escandinavo- denominadas Leyes de Jante.

Copio textualmente el párrafo en referencia a estas leyes:

“Tú no eres nadie, no oses pensar que sabes más que nosotros.

Tú no eres importante, no eres capaz de hacer nada bien,

tu trabajo es insignificante, no nos desafíes, podrás vivir feliz.

Tómate siempre en serio lo que decimos, y jamás te rías de nuestras opiniones”.

Decidí investigar en la Web, para saber si estas leyes tienen una base real…

Encontré que se trata de unas normas de conducta que datan de tiempos remotos, desde los cimientos sociales de la cultura escandinava, y fueron plasmados por escrito, por primera vez, recién en 1933 por el danés Axel Nielsen tras la publicación de su novela: ”Un fugitivo que cruza sobre sus huellas”.  A partir de allí, estas leyes son conocidas como Leyes de Jante. Ya que la novela se desarrolla en una ciudad ficticia llamada Jante.

Tales normas, tienen como objetivo equilibrar la sociedad de tal manera que todos sean iguales, de allí que creerse mejor que los demás es mal visto en los países del orbe nórdico.

A continuación les presento las mencionadas leyes:

  1. No debes pensar que eres especial.
  2. No debes pensar que estás a la misma altura que los demás.
  3. No debes pensar que eres más listo que los demás.
  4. No debes pensar que eres mejor que los demás.
  5. No debes pensar que sabes más que los demás.
  6. No debes pensar que eres más importante que los demás.
  7. No debes pensar que eres bueno en nada.
  8. No te rías de los demás.
  9. No debes pensar que preocupas a los demás.
  10. No debes pensar que puedes enseñar algo a los demás.

Aparentemente se puede pensar en estos preceptos ancestrales como mecanismos reguladores que buscan mantener el equilibrio de una sociedad en el que todos son iguales. Sin embargo, una lectura detenida de éstos denota una forma de suprimir, limitar, castrar el espíritu humano. Examinemos:

  1. “No debes pensar que tú eres especial”. Tener este precepto de vida es negarte la posibilidad de sentirte especial y tener la capacidad de dar un aporte extraordinario al planeta, desde cualquier actividad que realices por más sencilla que creas que sea.
  2. “No debes pensar que tú estás a la misma altura que los demás”. 3. “No debes pensar que tú eres más listo que los demás”. 4. ”No debes pensar que eres mejor que los demás”. Yo te digo: Tú eres tu propia medida, tú decides si deseas superarte a ti mismo y te conviertes en la mejor versión tuya cada día.

5. “No debes pensar que sabes más que los demás”. 6. “No debes pensar que eres más importante que los demás”. 7. “No debes pensar que eres bueno en nada”. 9. “No debes pensar que preocupas a los demás”. Eres lo que piensas de ti mismo, por ende te construyes con tus propios pensamientos. Y déjame decirte que eres muy importante.

10. “No debes pensar que tú puedes enseñar algo a los demás”. Yo te pido que internalices lo siguiente: Estas en esta vida para aprender y para enseñar lo aprendido.

Así como las leyes de Jante, existen preceptos de vida muy ancestrales que pasan desapercibidos en nuestro imaginario colectivo, muchos suenan muy inocentes y aparentemente nos dan grandes enseñanzas de vida. Los tenemos internalizados, nos los repetimos cuando queremos reforzar alguna conducta y los servimos en bandeja a nuestros amigos y seres queridos cuando necesitan un consejo. Sin embargo, si nos detenemos a analizarlos veremos que son igual de perniciosos que las leyes de Jante.

A continuación les presento algunos:

“Más vale malo conocido, que bueno por conocer”. Te acondiciona a la mediocridad, a evitar el cambio, a aferrarte a las cosas y circunstancias aunque sea en contra tuya.

“Ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón”. No se puede justificar el delito.

“Quien bien te quiere, te hará llorar”. No se puede justificar el dolor, la transgresión o el irrespeto en nombre del amor. Si así fuese, muchos casos de feminicidio se justificarían. Quien te ama, no te daña.

“Desgraciado en el juego, pero afortunado en el amor”. Pensamiento totalmente limitante. Eres tan afortunado cómo crees. El amor, la suerte, la salud, etc… no son excluyentes uno de otro.

“Más vale poco que nada”. Te acondiciona a la mediocridad, te llena de límites. Rompe con este pensamiento y prepárate a recibir todo lo bueno en abundancia. Te lo mereces.

Con aprecio,

Julio César Torres Cavero
Especialista en Coaching
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Programación Neuro Lingüística. Cuando los viejos preceptos, dichos y refranes juegan en contra nuestra

4 comentarios en “Programación Neuro Lingüística. Cuando los viejos preceptos, dichos y refranes juegan en contra nuestra

  1. Giannina Puccio dijo:

    Muy interesante Julio César y muy cierto … es verdad que algunos de nosotros a veces exageramos pero todos tenemos un valor muy especial, primero porque somos hijos de Dios y además hemos venido a la tierra como mencionaste a aprender y a enseñar. todos podemos aprender de todos, con nuestro ejemplo u obras… gracias por este mensaje!!!

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